Síntomas de anemia que conviene conocer y no ignorar
La anemia ocurre cuando la sangre no tiene suficientes glóbulos rojos sanos o hemoglobina para transportar adecuadamente el oxígeno. Puede aparecer por deficiencia de hierro, falta de vitamina B12 o folato, pérdidas de sangre, enfermedades crónicas y otras causas.
En algunos casos se desarrolla lentamente y al principio puede pasar desapercibida.
Señales que pueden hacer sospechar anemia
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Cansancio o debilidad fuera de lo habitual.
- Falta de energía, especialmente al realizar actividad física.
- Piel más pálida de lo normal.
- Mareos o sensación de aturdimiento, especialmente al levantarse.
- Dolores de cabeza.
- Falta de aire con esfuerzos que antes se toleraban bien.
- Palpitaciones o sensación de que el corazón late demasiado rápido.
- Dificultad para concentrarse o pensar con claridad.
Hay síntomas menos conocidos
Cuando la anemia está relacionada con una deficiencia de hierro pueden aparecer señales como uñas frágiles, caída del cabello, lengua dolorida, llagas en la boca o deseo de comer hielo u otras sustancias que no son alimentos, conocido como pica.
Si existe una deficiencia de vitamina B12, también pueden aparecer hormigueo o entumecimiento, problemas de equilibrio, debilidad muscular y alteraciones de la memoria o la concentración. Es importante atenderla porque el daño neurológico prolongado puede llegar a ser permanente.
Una señal que no conviene pasar por alto: sangrado
La anemia por falta de hierro puede deberse a una pérdida de sangre.
En algunas personas puede relacionarse con menstruaciones muy abundantes, mientras que en otras puede existir sangrado gastrointestinal, incluso sin sangre visible a simple vista. Las heces negras o con aspecto de alquitrán, o la presencia de sangre en las heces, requieren valoración médica.
Por eso, no es suficiente con tomar hierro sin saber por qué apareció la anemia.
¿Cuándo buscar atención urgente?
La anemia grave puede afectar el suministro de oxígeno a órganos importantes. Si existe dificultad respiratoria intensa, dolor o presión en el pecho, desmayo, confusión, debilidad repentina o sangrado abundante, se necesita atención médica urgente.
¿Cómo se confirma?
Los síntomas por sí solos no permiten diagnosticar anemia. Generalmente se necesita un análisis de sangre, comenzando habitualmente con un hemograma o conteo sanguíneo completo, que permite evaluar la hemoglobina, el hematocrito y los glóbulos rojos. Dependiendo del resultado, pueden solicitarse estudios de hierro, vitamina B12, folato y otras pruebas para encontrar la causa.
En resumen
El cansancio constante no siempre significa anemia, pero tampoco conviene normalizarlo.
Cansancio persistente + palidez + mareos + falta de aire + palpitaciones son motivos suficientes para consultar y considerar una evaluación médica.
Y algo importante: no tomes suplementos de hierro por tu cuenta solo porque sospeches anemia. El exceso de hierro también puede ser perjudicial, y lo fundamental es descubrir qué está causando el problema.