Beneficios del ajo: un pequeño alimento con grandes propiedades

El ajo es uno de los ingredientes más utilizados en la cocina y también ha formado parte de diferentes tradiciones medicinales durante siglos. Su sabor y aroma característicos se deben principalmente a compuestos azufrados, entre ellos la alicina, que se forma cuando el ajo se corta o se tritura.

Además de aportar sabor a los alimentos, el ajo puede formar parte de una alimentación saludable. Sin embargo, conviene diferenciar los beneficios respaldados por investigaciones de las numerosas afirmaciones exageradas que circulan en internet.

1. Contiene compuestos antioxidantes

El ajo contiene diferentes compuestos con actividad antioxidante.

Estas sustancias ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo, aunque esto no significa que comer ajo pueda "eliminar todas las toxinas" del organismo.

Una alimentación variada, rica en frutas y verduras, proporciona muchos otros compuestos antioxidantes.

2. Puede contribuir a la salud cardiovascular

El consumo habitual de ajo se ha estudiado por su posible relación con algunos factores de riesgo cardiovascular.

Algunas investigaciones sugieren que determinadas preparaciones de ajo pueden producir reducciones modestas de la presión arterial en algunas personas con hipertensión.

Sin embargo, el ajo no sustituye los medicamentos para la presión arterial ni otros tratamientos indicados por un profesional.

3. Puede ayudar modestamente con el colesterol

Algunos estudios han encontrado que determinadas preparaciones de ajo pueden producir una pequeña reducción del colesterol total y LDL.

Los resultados varían según la preparación, la cantidad y la persona.

Por eso, si tienes colesterol elevado, el ajo puede formar parte de una alimentación saludable, pero no debe utilizarse como sustituto de un tratamiento médico.

4. Tiene compuestos con actividad antimicrobiana

La alicina y otros compuestos del ajo han mostrado actividad frente a determinados microorganismos en estudios de laboratorio.

Esto ayuda a explicar por qué el ajo ha sido utilizado tradicionalmente con fines medicinales.

Pero comer ajo no equivale a tomar un antibiótico y no debe utilizarse para tratar infecciones bacterianas sin atención médica.

5. Puede formar parte de una alimentación beneficiosa para el sistema inmunitario

El ajo aporta diferentes compuestos vegetales y micronutrientes.

Algunas investigaciones han estudiado su posible relación con determinadas infecciones respiratorias, pero la evidencia todavía no permite afirmar que el ajo pueda prevenir o curar cualquier resfriado o infección.

6. Puede favorecer una alimentación con menos sal

Este beneficio es mucho más sencillo, pero también muy práctico.

El sabor intenso del ajo permite preparar carnes, verduras, legumbres, salsas y otros alimentos con mucho sabor sin necesidad de añadir grandes cantidades de sal.

Reducir el exceso de sodio puede ser beneficioso para la presión arterial.

7. Aporta nutrientes y compuestos vegetales

Aunque normalmente se utiliza en pequeñas cantidades, el ajo aporta pequeñas cantidades de vitamina B6, vitamina C, manganeso y otros nutrientes.

Su mayor interés nutricional, sin embargo, está en sus diversos compuestos azufrados.

¿Cómo aprovechar mejor el ajo?

Para liberar la alicina, puedes triturar o picar el ajo antes de utilizarlo.

Después puedes incorporarlo a:

  • Sopas.
  • Guisos.
  • Verduras.
  • Carnes.
  • Pescados.
  • Legumbres.
  • Salsas.
  • Aderezos.

No necesitas consumir grandes cantidades para disfrutar de su sabor.

¿Es mejor comerlo crudo?

No necesariamente.

El ajo crudo contiene compuestos que pueden ser sensibles al calor, pero también puede resultar más irritante para el estómago.

Además, cocinarlo adecuadamente hace que sea más fácil incorporarlo regularmente a la alimentación.

Precauciones

Consumir grandes cantidades de ajo puede provocar acidez, gases, molestias digestivas o mal aliento.

También puede aumentar el riesgo de sangrado, especialmente cuando se consume en grandes cantidades o en forma de suplementos y se combina con determinados medicamentos.

Por eso, quienes toman anticoagulantes o medicamentos que afectan la coagulación deberían consultar con un profesional antes de utilizar suplementos concentrados de ajo.

En resumen

El ajo es un alimento interesante que aporta compuestos azufrados, antioxidantes y diferentes nutrientes.

Su consumo puede formar parte de una alimentación favorable para la salud cardiovascular y permite dar sabor a los alimentos reduciendo la necesidad de utilizar tanta sal.

Pero no es un antibiótico natural que pueda sustituir medicamentos ni un remedio capaz de curar enfermedades.

La mejor manera de aprovechar sus propiedades es incorporarlo regularmente a una alimentación variada, utilizando el ajo como alimento y no como sustituto de un tratamiento médico.

Subir