Malos hábitos que pueden afectar la salud del tiroides
La tiroides es una pequeña glándula ubicada en la parte delantera del cuello, pero las hormonas que produce intervienen en funciones esenciales como el metabolismo, la temperatura corporal, el corazón y el funcionamiento del sistema nervioso.
Algunas enfermedades tiroideas tienen causas que no podemos controlar, como ciertos factores genéticos o autoinmunes. Sin embargo, determinados hábitos pueden influir en la salud general de la tiroides o dificultar el control de una enfermedad ya existente.
1. Consumir demasiado o muy poco yodo
El yodo es necesario para fabricar las hormonas tiroideas. Sin embargo, más yodo no significa una tiroides más saludable.
Tanto la deficiencia como el exceso pueden alterar su funcionamiento.
Por eso, no es recomendable tomar suplementos de yodo por cuenta propia ni consumir grandes cantidades de productos que lo contengan con la intención de “activar” la tiroides.
2. Fumar
El tabaco perjudica numerosos órganos y puede ser especialmente problemático en personas con enfermedad de Graves, ya que fumar está relacionado con un mayor riesgo de desarrollar o empeorar la enfermedad ocular asociada a este trastorno.
Dejar de fumar es una de las mejores decisiones para la salud general.
3. Tomar suplementos para “activar” la tiroides
En internet existen productos que prometen acelerar el metabolismo, aumentar las hormonas tiroideas o ayudar a perder peso.
Algunos suplementos pueden contener cantidades elevadas de yodo u otros ingredientes que interfieren con la función tiroidea.
No utilices suplementos para la tiroides sin conocer exactamente qué contienen y sin consultar con un profesional.
4. Seguir dietas extremadamente restrictivas
Eliminar grupos completos de alimentos sin una razón médica puede dificultar la obtención de nutrientes importantes.
No existe una dieta universal que pueda “limpiar” o “desintoxicar” la tiroides.
Una alimentación variada puede incluir verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, pescado, huevos, lácteos o alternativas fortificadas, frutos secos y semillas.
5. Eliminar las verduras crucíferas por miedo
Brócoli, coliflor, repollo y otras verduras crucíferas contienen sustancias conocidas como bociógenos, pero consumirlas en cantidades normales dentro de una alimentación equilibrada generalmente no representa un problema para personas con una función tiroidea adecuada.
No es necesario eliminarlas por miedo a que “bloqueen” la tiroides.
6. Tomar incorrectamente la medicación
Las personas que utilizan levotiroxina deben prestar atención a cómo toman el medicamento.
Algunos alimentos, suplementos y medicamentos pueden reducir su absorción. Por ejemplo, el calcio y el hierro suelen necesitar una separación adecuada respecto a la levotiroxina.
Lo más importante es seguir las instrucciones específicas proporcionadas por el médico o farmacéutico y no modificar la dosis por cuenta propia.
7. Tomar biotina antes de un análisis sin avisar
La biotina está presente en muchos suplementos destinados al cabello, las uñas y la piel.
En determinadas cantidades puede interferir con algunos análisis de laboratorio, incluidos ciertos análisis utilizados para evaluar la función tiroidea.
Si tomas suplementos con biotina, informa al profesional o al laboratorio antes de realizarte pruebas.
8. Confiar en remedios “detox”
Tés, jugos y mezclas de hierbas pueden promocionarse como productos capaces de “limpiar la tiroides” o hacer que funcione correctamente.
No existe una bebida que pueda reparar una tiroides enferma.
Además, algunos suplementos y preparados herbales pueden interactuar con medicamentos o contener cantidades variables de sus ingredientes.
9. Ignorar síntomas persistentes
Cansancio, cambios de peso, intolerancia al frío o al calor, palpitaciones, alteraciones intestinales, caída del cabello y cambios en el estado de ánimo pueden aparecer en trastornos tiroideos.
Pero también pueden deberse a muchas otras causas.
Por eso, los síntomas por sí solos no permiten diagnosticar una enfermedad tiroidea. Cuando existe sospecha, el médico puede solicitar análisis como TSH y otras pruebas según el caso.
¿Cómo cuidar la salud de la tiroides?
No necesitas una fórmula especial.
Lo más importante es:
- Mantener una alimentación variada.
- Consumir cantidades adecuadas de yodo.
- Evitar suplementos innecesarios.
- No fumar.
- Tomar correctamente los medicamentos prescritos.
- Informar sobre suplementos antes de realizar análisis.
- Realizar controles médicos cuando sean necesarios.
En resumen
La salud de la tiroides no depende de un alimento milagroso ni de una bebida “detox”.
Los hábitos que conviene evitar incluyen el exceso de yodo, los suplementos sin supervisión, el tabaco, las dietas extremadamente restrictivas y el uso de remedios caseros como sustitutos del tratamiento médico.
Y si ya tienes una enfermedad tiroidea, seguir correctamente el tratamiento y realizar los controles indicados es mucho más importante que cualquier remedio viral.
Cuidar la tiroides significa mantener buenos hábitos, evitar los excesos y prestar atención a las señales persistentes del organismo.