Jugo de Zanahoria y Remolacha: Beneficios y Receta Fácil
Hay combinaciones sencillas que llaman la atención por su intenso color y por la cantidad de nutrientes que reúnen en un solo vaso. Una de las más populares es el jugo de zanahoria y remolacha.
Su característico tono rojo, ligeramente dulce, hace que sea fácil reconocerlo. Pero detrás de su apariencia existe algo todavía más interesante.
La zanahoria aporta carotenoides, mientras que la remolacha contiene nitratos naturales, folato y diferentes compuestos vegetales. Juntas pueden formar una bebida nutritiva que puede incorporarse ocasionalmente a una alimentación variada.
¿Significa esto que estamos frente a un jugo milagroso?
No. Y tampoco necesita serlo.
Descubre sus principales características, cómo prepararlo correctamente y un sencillo truco para aprovechar mejor los vegetales.
¿Qué contiene el jugo de zanahoria y remolacha?
La combinación reúne los nutrientes naturalmente presentes en ambos vegetales, aunque la cantidad final depende de cuánto utilices y de si preparas la bebida en extractor o licuadora.
La zanahoria destaca especialmente por sus carotenoides, incluido el betacaroteno.
La remolacha proporciona folato, potasio y nitratos presentes naturalmente en el vegetal.
Ambas contienen además diferentes compuestos vegetales.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre beber únicamente el líquido extraído y consumir también la pulpa.
Más adelante veremos por qué.
7 beneficios del jugo de zanahoria y remolacha
1. Aporta carotenoides
Uno de los componentes más conocidos de la zanahoria es el betacaroteno.
Nuestro organismo puede convertir parte de este compuesto en vitamina A, un nutriente que participa en diferentes funciones del cuerpo.
La zanahoria no es la única fuente.
También podemos encontrar carotenoides en otros vegetales de colores amarillos, anaranjados y verdes.
Por eso, el jugo puede complementar una alimentación variada, pero no necesita sustituir otros alimentos.
2. La remolacha contiene nitratos naturales
Este es uno de los motivos por los que la remolacha ha despertado interés, especialmente en relación con la actividad física y la circulación.
Los nitratos presentes naturalmente en determinados vegetales pueden transformarse mediante diferentes procesos dentro del organismo.
Sin embargo, esto no significa que beber grandes cantidades proporcione resultados cada vez mejores.
La cantidad y las características de cada persona importan.
3. Proporciona diferentes vitaminas y minerales
Zanahoria y remolacha aportan micronutrientes que forman parte de una alimentación equilibrada.
Entre ellos encontramos folato, potasio y diferentes vitaminas.
Una ventaja de combinar vegetales es aumentar la variedad.
Y cuanto mayor sea la variedad de alimentos vegetales que consumes durante la semana, más sencillo puede resultar obtener diferentes nutrientes.
4. Puede ser una manera diferente de consumir vegetales
No todas las personas disfrutan comer remolacha directamente.
Su sabor terroso puede resultar bastante intenso.
La zanahoria aporta un dulzor natural que ayuda a equilibrarlo.
Agregar un poco de limón también puede proporcionar un sabor más fresco.
De esta manera, el jugo de zanahoria y remolacha puede convertirse en una alternativa ocasional para introducir estos vegetales en la alimentación.
5. Contiene compuestos vegetales interesantes
Los colores intensos de frutas y verduras no aparecen por casualidad.
La remolacha contiene pigmentos conocidos como betalaínas, mientras que la zanahoria destaca por sus carotenoides.
Estos componentes han despertado interés científico por sus diferentes características.
Esto no convierte al jugo en un tratamiento.
Simplemente es otra razón para incluir alimentos vegetales variados dentro de las comidas.
6. Puede acompañar una rutina activa
Algunas personas consumen remolacha antes de realizar actividad física debido a sus nitratos naturales.
La investigación sobre este tema resulta interesante, pero las respuestas pueden variar entre personas y preparaciones.
Además, ningún jugo reemplaza entrenamiento, descanso, hidratación y alimentación apropiada.
Piensa en esta bebida como un complemento, no como un atajo.
7. Es fácil de preparar en casa
Una de sus mayores ventajas es su sencillez.
No necesitas polvos, suplementos ni productos difíciles de encontrar.
Con zanahoria, remolacha y agua puedes preparar una bebida en pocos minutos.
Y si utilizas licuadora en lugar de extractor, puedes conservar una mayor cantidad de la pulpa.
Receta de jugo de zanahoria y remolacha
Para preparar aproximadamente dos vasos necesitarás:
- 2 zanahorias medianas.
- 1 remolacha pequeña.
- 1½ a 2 tazas de agua.
- Jugo de medio limón, opcional.
- Un pequeño trozo de jengibre, opcional.
Lava cuidadosamente las zanahorias y la remolacha.
Córtalas en trozos pequeños.
Coloca los vegetales en la licuadora junto con el agua.
Licúa hasta conseguir una mezcla uniforme.
Puedes consumirla con parte de su pulpa o colarla según la textura que prefieras.
Finalmente, agrega limón si deseas un sabor más fresco.
El truco para conservar más fibra
Si preparas esta bebida en una licuadora, intenta no retirar toda la pulpa.
La fibra es una de las grandes ventajas de consumir frutas y verduras completas.
Cuando utilizamos un extractor y eliminamos la mayor parte de la pulpa, también retiramos buena parte de esa fibra.
Por eso existe otra alternativa muy sencilla:
En lugar de preparar siempre jugo, también puedes comer zanahoria y remolacha dentro de ensaladas, sopas y otros platos.
No todo necesita convertirse en bebida.
¿Es mejor beberlo en ayunas?
No necesitas tomar jugo de zanahoria y remolacha en ayunas para aprovechar sus nutrientes.
Puedes beberlo con el desayuno, junto con una comida o en otro momento del día.
El horario no transforma mágicamente los vegetales.
Lo que realmente importa es el conjunto de tu alimentación.
Si beberlo con el estómago vacío te produce molestias, simplemente elige otro momento.
¿Cuánto jugo debes beber?
No necesitas vasos enormes.
Una porción moderada puede ser suficiente para disfrutar esta bebida como parte de tu alimentación.
Recuerda que los jugos pueden concentrar una cantidad considerable de vegetales en poco volumen y suelen proporcionar menos fibra cuando se cuelan.
Alternar entre vegetales enteros y bebidas puede ser una estrategia más equilibrada.
¿Se puede preparar todos los días?
Puede incorporarse con cierta regularidad cuando encaja con las necesidades de la persona, pero no existe ninguna obligación de consumirlo diariamente.
De hecho, variar los vegetales puede ser todavía más interesante.
Un día puedes consumir zanahoria.
Otro, verduras de hojas verdes.
Después, tomate, calabaza, brócoli o pimientos.
La variedad evita que toda tu alimentación dependa siempre de los mismos ingredientes.
¿Ayuda a “limpiar” el organismo?
Esta es una afirmación frecuente alrededor de los jugos naturales.
Pero el organismo ya posee mecanismos encargados de procesar y eliminar diferentes sustancias.
Beber un jugo no necesita realizar una limpieza especial para resultar nutritivo.
Zanahoria y remolacha aportan nutrientes y pueden formar parte de una buena alimentación.
Eso es suficientemente valioso sin atribuirles propiedades extraordinarias.
¿El jugo reemplaza el desayuno?
No debería utilizarse como sustituto habitual de una comida completa.
Un vaso de jugo puede aportar diferentes nutrientes, pero un desayuno equilibrado también debería considerar proteínas, fibra, grasas y suficiente energía según las necesidades individuales.
Puedes acompañar el jugo con huevos, avena, yogur natural u otros alimentos.
Así obtendrás una comida más completa.
El error que debes evitar
Pensar que, por estar elaborado con vegetales, puedes beber cantidades ilimitadas.
Más no siempre significa mejor.
Tampoco necesitas añadir azúcar.
La zanahoria y la remolacha ya aportan sabor naturalmente dulce.
Si quieres modificar el sabor, utiliza limón, agua o una pequeña cantidad de jengibre.
Algo curioso que puede ocurrir después de comer remolacha
No te alarmes inmediatamente si observas un cambio rojizo o rosado al ir al baño después de consumir remolacha.
Sus pigmentos pueden producir cambios de color temporales en algunas personas.
Sin embargo, nunca asumas automáticamente que cualquier cambio procede de un alimento.
Si existe preocupación, dolor u otros síntomas, consulta con un profesional.
¿Quién debería tener precaución con esta bebida?
Las necesidades alimentarias varían entre personas.
Quienes tengan indicaciones específicas relacionadas con el potasio, antecedentes de determinados tipos de cálculos renales, tendencia a presión arterial baja o utilicen medicamentos que requieran controlar ciertos alimentos deberían consultar antes de consumir grandes cantidades de remolacha de manera habitual.
Una pequeña porción culinaria tampoco debe confundirse con preparados o suplementos concentrados.
Cuando existe alguna condición particular, la cantidad apropiada puede necesitar ajustes.
¿Jugo o vegetales enteros?
No tienes que elegir solamente uno.
Puedes disfrutar ocasionalmente el jugo de zanahoria y remolacha y continuar comiendo ambos vegetales de otras maneras.
Las zanahorias funcionan en ensaladas, sopas y guisos.
La remolacha puede cocinarse y acompañarse con otras verduras.
Consumirlas enteras tiene la ventaja adicional de conservar su fibra natural.
Jugo de zanahoria y remolacha: una combinación sencilla y nutritiva
No necesitas convertir esta bebida en un remedio milagroso para encontrar buenas razones para probarla.
La zanahoria proporciona carotenoides y la remolacha aporta folato, minerales, pigmentos vegetales y nitratos naturales.
Prepararlas juntas crea una bebida de sabor particular y un color espectacular.
Disfrútala en cantidades razonables, conserva parte de la pulpa cuando sea posible y recuerda continuar consumiendo vegetales enteros.
El verdadero secreto no está en beber un jugo extraordinario cada mañana, sino en convertir la variedad de alimentos vegetales en parte habitual de tu alimentación.