Cómo mejorar la hidratación y el aporte de minerales en personas mayores
Mantener una buena hidratación es especialmente importante durante la edad adulta mayor. Con los años, la sensación de sed puede disminuir, por lo que una persona puede necesitar beber líquidos con regularidad aunque no sienta mucha sed.
¿Qué líquidos pueden ayudar?
El agua debe ser una de las principales fuentes de hidratación. También pueden contribuir la leche, los caldos bajos en sodio y otras bebidas sin exceso de azúcar. Además, alimentos como frutas, verduras y sopas contienen agua y contribuyen al consumo total de líquidos.
Una estrategia sencilla consiste en beber pequeñas cantidades durante el día en lugar de esperar a sentir sed.
¿Y los minerales?
Los minerales cumplen funciones esenciales en el organismo. El potasio, calcio y magnesio, por ejemplo, participan en diferentes procesos relacionados con los músculos, los nervios y los huesos.
En la mayoría de los casos, es preferible obtenerlos mediante una alimentación variada. Frutas, verduras, legumbres, frutos secos, semillas, cereales integrales, productos lácteos y algunos pescados pueden aportar diferentes minerales.
Alimentos que pueden formar parte de una buena hidratación
Algunas opciones sencillas son:
- Sandía, melón, naranja y otras frutas.
- Pepino, tomate y verduras frescas.
- Sopas y caldos bajos en sodio.
- Yogur y leche, si se toleran adecuadamente.
- Legumbres y verduras de hoja verde.
- Frutos secos y semillas.
Además de aportar agua, estos alimentos proporcionan vitaminas, minerales y fibra.
¿Es necesario tomar bebidas con electrolitos?
No siempre. Para una persona mayor que lleva una alimentación equilibrada y no ha perdido grandes cantidades de líquidos, el agua y los alimentos habituales suelen ser suficientes.
Las bebidas con electrolitos pueden tener utilidad en determinadas situaciones, como una pérdida importante de líquidos por calor o actividad física. Si existe una enfermedad renal, cardíaca u otra condición que requiera limitar líquidos o determinados minerales, las cantidades deben ser indicadas por un profesional.
Cuidado con el exceso de sal
El sodio también es un mineral necesario, pero consumir demasiado puede favorecer el aumento de la presión arterial. Por eso, en personas mayores suele ser recomendable limitar los alimentos muy procesados y revisar las etiquetas para conocer su contenido de sodio.
Una buena hidratación no depende de una bebida milagrosa. Beber líquidos de forma regular y mantener una alimentación variada y rica en alimentos naturales puede ayudar a cubrir las necesidades de agua y minerales durante el envejecimiento.