Beneficios de la Remolacha y Zanahoria Para Tu Salud

La remolacha y la zanahoria son dos vegetales ricos en nutrientes que pueden formar parte de una alimentación saludable. Ambos aportan vitaminas, minerales y compuestos vegetales interesantes, aunque conviene evitar atribuirles propiedades "milagrosas" que no han sido demostradas.

Remolacha: rica en nitratos naturales

La remolacha destaca por su contenido de nitratos, que el organismo puede convertir en óxido nítrico. Este compuesto participa en la regulación de los vasos sanguíneos.

Algunos estudios han encontrado que el consumo de remolacha o de jugo de remolacha rico en nitratos puede producir una reducción modesta de la presión arterial, especialmente en determinadas personas. Sin embargo, no sustituye los medicamentos para la hipertensión. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)

También se ha investigado su posible efecto sobre el rendimiento físico, particularmente durante ejercicios de resistencia. Los resultados son prometedores, aunque dependen de la cantidad consumida y de las características de cada persona.

Zanahoria: una fuente de carotenoides

La zanahoria es especialmente conocida por su contenido de betacaroteno, un carotenoide que el organismo puede convertir en vitamina A.

La vitamina A es importante para la visión normal, el sistema inmunitario y el mantenimiento de diferentes tejidos del organismo.

Una alimentación que incluya zanahorias puede contribuir a cubrir las necesidades de vitamina A, pero comer más zanahorias de lo necesario no proporciona una visión extraordinaria ni corrige problemas de vista.

Antioxidantes y otros compuestos vegetales

Tanto la remolacha como la zanahoria contienen diferentes sustancias con actividad antioxidante.

La remolacha contiene pigmentos llamados betalaínas, mientras que la zanahoria contiene carotenoides. Estos compuestos son objeto de investigación por sus posibles efectos sobre la salud.

Sin embargo, no debe confundirse la actividad antioxidante observada en estudios de laboratorio con la demostración de que un alimento previene o cura una enfermedad específica.

¿Ayudan a mejorar la circulación?

La remolacha es la que tiene mayor interés en este aspecto debido a sus nitratos.

Algunos estudios han observado mejoras en determinados parámetros relacionados con la función vascular y la presión arterial después de consumir remolacha. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)

La zanahoria, por su parte, contribuye a una alimentación saludable gracias a sus vitaminas, minerales y fibra, pero no debe considerarse un tratamiento para problemas circulatorios.

¿Y si las tomamos en jugo?

Un jugo de remolacha y zanahoria puede ser una forma agradable de consumir estos vegetales, pero hay una diferencia importante entre comerlos enteros y beberlos en jugo.

Al preparar un jugo se pierde buena parte de la fibra que contienen los vegetales completos. Además, es fácil consumir una cantidad mucho mayor de vegetales de la que normalmente comeríamos en una sola comida.

Siempre que sea posible, incluirlos enteros dentro de una alimentación variada permite aprovechar mejor su fibra.

¿La mezcla sirve para "limpiar la sangre"?

No.

Es común encontrar afirmaciones de que el jugo de remolacha y zanahoria "purifica la sangre", "desintoxica el hígado" o elimina toxinas.

No existe evidencia de que esta bebida realice una limpieza especial de la sangre. El organismo cuenta con órganos como el hígado y los riñones para procesar y eliminar sustancias de desecho.

Algunas precauciones con la remolacha

La remolacha puede hacer que la orina o las heces adquieran una tonalidad rojiza o rosada. Esto puede ser completamente normal después de consumirla.

Además, debido a su contenido de oxalatos, las personas que tienen determinados tipos de cálculos renales pueden necesitar moderar su consumo según las indicaciones de su médico.

En cuanto al jugo de remolacha, las personas que toman medicamentos para la presión arterial deberían consultar con un profesional si planean consumir grandes cantidades regularmente, ya que puede contribuir a disminuir la presión.

Una combinación nutritiva, no un remedio milagroso

La remolacha y la zanahoria pueden combinarse perfectamente dentro de una alimentación equilibrada.

Una opción sencilla es preparar una ensalada con ambos vegetales, o incorporarlos a diferentes comidas. Si se elabora un jugo, puede ser preferible conservar parte de la pulpa para mantener más fibra.

En resumen

La remolacha aporta nitratos y betalaínas, y puede contribuir modestamente a mejorar determinados aspectos de la función cardiovascular. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)

La zanahoria aporta betacaroteno, que el organismo puede convertir en vitamina A, además de fibra y otros nutrientes.

Pero ninguna de las dos "limpia la sangre", cura enfermedades ni sustituye tratamientos médicos.

La mejor manera de aprovecharlas es incorporarlas regularmente como parte de una alimentación variada, preferiblemente junto con otros vegetales, frutas, legumbres, cereales integrales y fuentes adecuadas de proteínas.

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