Cuando una pierna se inflama y se torna morada: señales que no debes ignorar

Una pierna hinchada que además adquiere una coloración morada, azulada o muy oscura no debe tomarse a la ligera. Puede tener causas relativamente comunes, pero también puede indicar un problema importante de circulación o un coágulo sanguíneo.

Una posible causa: trombosis venosa profunda

La trombosis venosa profunda (TVP) ocurre cuando se forma un coágulo en una vena profunda, generalmente en una pierna.

Puede producir:

  • Hinchazón, especialmente en una sola pierna.
  • Dolor o sensibilidad.
  • Sensación de calor.
  • Enrojecimiento o cambios en la coloración de la piel.

No todas las personas presentan todos estos síntomas, por lo que una pierna hinchada de forma repentina merece valoración médica.

Cuando la pierna se vuelve azul o morada

Existe una complicación poco frecuente pero grave de la trombosis llamada flegmasía cerúlea dolorosa. Puede provocar una hinchazón rápida, dolor intenso y coloración azulada o morada debido a una obstrucción importante del retorno venoso. Requiere atención médica inmediata.

También puede tratarse de un problema de circulación

Los cambios de color pueden aparecer cuando la sangre no circula adecuadamente. Una extremidad que se vuelve muy fría, pálida, azulada o morada, especialmente acompañada de dolor intenso, entumecimiento o debilidad, necesita valoración urgente.

En casos graves, una falta de circulación puede provocar daño del tejido.

Otra posibilidad: una infección

Una infección de la piel, como la celulitis, puede producir hinchazón, dolor, calor y cambios de color.

Si el área empeora rápidamente, aparecen ampollas o manchas moradas, o la persona presenta fiebre, escalofríos, mareos o confusión, es necesario buscar atención urgente.

¿Cuándo acudir inmediatamente a urgencias?

Busca atención médica urgente si la inflamación y el cambio de color aparecen de manera repentina, especialmente si existe:

  • Dolor intenso.
  • Hinchazón importante de una sola pierna.
  • Coloración azul, morada o negra.
  • Pierna o pie frío al tacto.
  • Entumecimiento o pérdida de sensibilidad.
  • Debilidad o dificultad para mover el pie.
  • Fiebre o deterioro rápido del estado general.

Y hay una señal particularmente importante: si además aparece falta de aire, dolor en el pecho, desmayo o tos con sangre, llama inmediatamente a emergencias, porque un coágulo de una pierna puede desplazarse hacia los pulmones y provocar una embolia pulmonar.

No conviene tratarlo solamente en casa

Una pierna hinchada puede tener muchas causas —problemas venosos, lesiones, infecciones, retención de líquidos, entre otras— y no es posible determinar la causa únicamente por el color.

Si se sospecha una trombosis, los médicos pueden utilizar una evaluación clínica, análisis como el dímero D y, cuando corresponde, una ecografía Doppler para comprobar el flujo sanguíneo.

En resumen

Pierna hinchada + cambio de color morado o azulado = señal que merece atención, especialmente si apareció de repente.

No significa automáticamente que exista un coágulo, pero tampoco es algo que convenga ignorar. La rapidez de la evaluación puede ser importante cuando existe un problema grave de circulación o una trombosis.

Subir