Dormir del Lado Derecho: ¿Qué se Sabe Sobre Esta Postura y Cómo Puede Influir en el Descanso?
Dormir de lado es una de las posiciones más habituales y, para muchas personas, resulta cómoda durante toda la noche. Sin embargo, existe una pregunta frecuente: ¿es mejor dormir sobre el lado derecho o sobre el izquierdo?
La respuesta no es igual para todo el mundo. En general, dormir de lado puede ser una buena opción para mantener las vías respiratorias más abiertas y reducir los ronquidos, mientras que elegir el lado derecho o izquierdo puede depender de factores como el reflujo, el embarazo, el dolor corporal y, sobre todo, la comodidad personal.
¿Qué ocurre cuando duermes del lado derecho?
Al acostarnos sobre el costado derecho, el cuerpo permanece en una posición lateral que puede resultar cómoda para muchas personas. Además, dormir de lado suele ser favorable para quienes roncan o presentan determinadas formas de apnea obstructiva del sueño, ya que dormir boca arriba puede favorecer el estrechamiento de las vías respiratorias.
Por eso, si una persona duerme profundamente, se despierta descansada y no presenta molestias, no necesariamente tiene que cambiar de lado simplemente porque el derecho sea considerado “menos saludable” en redes sociales.
¿El lado derecho es malo para el corazón?
Esta es una de las creencias que más circulan.
En una persona sana, no existe una recomendación general de evitar dormir sobre el lado derecho únicamente por temor a afectar el corazón. El organismo está diseñado para mantener su circulación mientras cambiamos de posición durante el sueño.
De hecho, las recomendaciones sobre la postura pueden cambiar dependiendo de la situación individual. En el embarazo, por ejemplo, actualmente se considera que dormir de cualquiera de los dos lados puede ser adecuado, aunque el lado izquierdo puede resultar preferible para algunas personas.
El punto importante: el reflujo
Aquí sí existe una diferencia que puede ser relevante.
Las personas que sufren reflujo ácido durante la noche suelen beneficiarse de comenzar a dormir sobre el lado izquierdo. Mayo Clinic recomienda esta posición porque puede reducir la probabilidad de que el contenido del estómago regrese hacia el esófago.
Por el contrario, dormir sobre el lado derecho puede favorecer el reflujo en algunas personas.
Si la acidez aparece principalmente durante la noche, también puede ayudar evitar acostarse inmediatamente después de comer y esperar alrededor de tres horas antes de ir a la cama.
¿Y si tienes dolor de espalda?
Dormir de lado puede ser una buena alternativa para determinadas personas con molestias de espalda, especialmente cuando se utiliza una almohada entre las piernas.
Esta posición puede ayudar a mantener más alineadas la columna, la pelvis y las caderas, reduciendo parte de la tensión sobre la espalda.
Una opción sencilla consiste en mantener las piernas ligeramente flexionadas y colocar una almohada entre las rodillas.
No obstante, si una determinada postura aumenta el dolor, no hay razón para mantenerla solo porque se considere “correcta”.
¿Qué ocurre durante el embarazo?
Durante el embarazo, especialmente cuando el abdomen aumenta de tamaño, dormir de lado suele ser más recomendable que permanecer completamente boca arriba durante largos periodos.
Tradicionalmente se ha recomendado especialmente el lado izquierdo, pero la evidencia y las recomendaciones actuales indican que dormir sobre cualquiera de los dos lados puede ser adecuado, siempre que resulte cómodo.
La prioridad debe ser conseguir una postura cómoda que permita descansar adecuadamente.
¿Dormir del lado derecho ayuda a respirar mejor?
Dormir de lado, independientemente de cuál sea, puede favorecer la respiración en determinadas personas.
Esto es particularmente importante para quienes roncan o presentan apnea obstructiva del sueño, ya que dormir boca arriba puede facilitar que la lengua y otros tejidos obstruyan parcialmente las vías respiratorias.
Sin embargo, cambiar de postura no sustituye una evaluación médica cuando existen ronquidos muy fuertes, pausas respiratorias durante el sueño, sensación de ahogo nocturno o somnolencia excesiva durante el día.
¿Cómo dormir de lado de una manera más cómoda?
Si dormir de lado es tu posición favorita, algunos pequeños ajustes pueden hacer que resulte más confortable:
Utiliza una almohada que mantenga la cabeza alineada con la columna.
Coloca una almohada entre las rodillas si tienes molestias de espalda o cadera.
Evita mantener las piernas excesivamente encogidas contra el pecho.
Procura que el colchón proporcione un soporte adecuado.
Cambia de posición cuando aparezca presión o dolor.
Si tienes reflujo nocturno, considera comenzar el sueño sobre el lado izquierdo.
Entonces, ¿cuál es el mejor lado para dormir?
No existe un lado universalmente perfecto.
Para muchas personas, el lado derecho puede ser una posición completamente normal y saludable para dormir. Si resulta cómodo y permite descansar bien, no hay motivo general para evitarlo.
El lado izquierdo puede tener ventajas concretas, especialmente para quienes presentan reflujo nocturno. Durante el embarazo también puede ser una opción cómoda, aunque dormir sobre cualquiera de los dos lados suele ser aceptable.
En última instancia, la mejor posición es aquella que permite dormir suficientemente bien sin producir dolor, dificultad respiratoria u otros síntomas.
En resumen
Dormir del lado derecho no es perjudicial por sí mismo para la mayoría de las personas. La posición lateral puede incluso favorecer la respiración y reducir los ronquidos frente a dormir boca arriba.
La principal situación en la que puede ser conveniente elegir otro lado es el reflujo: quienes sufren acidez nocturna suelen obtener mejores resultados al comenzar a dormir sobre el lado izquierdo.
Más que obsesionarse con dormir siempre de un lado determinado, conviene prestar atención a la calidad del descanso, mantener una postura cómoda y consultar con un profesional si existen síntomas persistentes como dolor intenso, pausas respiratorias, sensación de ahogo o reflujo frecuente.
Dormir bien no depende de una posición mágica, sino de encontrar la postura que tu cuerpo tolere mejor y que te permita descansar de manera reparadora.