¿Duermes del lado derecho? Descubre por qué tu postura podría estar afectando tu salud
Todos sabemos que lograr un descanso reparador es pilar fundamental para mantener nuestro organismo funcionando al máximo nivel. Los especialistas coinciden en que un adulto promedio necesita entre 6 y 8 horas de sueño diario. Si no alcanzamos ese mínimo, nuestro cuerpo se desequilibra, provocando fatiga tanto física como mental (curiosamente, dormir en exceso también puede dejarnos agotados).
Sin embargo, el tiempo que pasamos en la cama no es la única variable importante: la postura en la que dormimos juega un rol crucial. Y, aunque no lo parezca, descansar sobre nuestro costado derecho podría estar entorpeciendo el trabajo natural de algunos de nuestros órganos vitales.
A continuación, te explicamos cuáles son las principales desventajas de adoptar esta postura al dormir.
1. Dificulta el drenaje linfático
Según señalan expertos en medicina, dormir recostado sobre el lado derecho no es la mejor idea si queremos favorecer nuestro sistema linfático.
Este sistema actúa como una especie de "servicio de limpieza" interno. Se encarga de recoger los desechos celulares y otras toxinas para filtrarlos y expulsarlos del organismo. Cuando adoptamos la postura derecha al dormir, este proceso de drenaje se ralentiza. Si el sistema linfático no drena correctamente, los fluidos se acumulan, lo que puede derivar en la retención de líquidos y la aparición de edemas.
2. Supone un esfuerzo extra para el corazón
Nuestra anatomía tiene mucho que decir sobre cómo debemos dormir. Dado que la aorta y las arterias principales que bombean la sangre hacia el resto del cuerpo se curvan hacia el lado izquierdo, dormir sobre el lado derecho hace que nuestro sistema circulatorio trabaje en contra de la gravedad.
En esta postura, el corazón tiene que hacer un esfuerzo adicional para bombear la sangre hacia arriba. Por el contrario, dormir del lado izquierdo facilita el retorno venoso y ayuda a que el corazón trabaje con mucha menos resistencia durante la noche.
3. Empeora los problemas de acidez y digestión
Si sueles sufrir de acidez estomacal, tu postura al dormir podría ser la culpable. Debido a la forma y posición natural de nuestro estómago, descansar sobre el lado derecho favorece que los jugos gástricos suban hacia el esófago.
Esto no solo ralentiza el proceso digestivo de tu última comida, sino que aumenta significativamente el riesgo de experimentar reflujo y ardores molestos que interrumpirán tu descanso nocturno.
En conclusión
Aunque cada persona es un mundo y la comodidad es subjetiva, la anatomía humana sugiere que el lado izquierdo es el claro ganador cuando se trata de optimizar los procesos de nuestro cuerpo mientras dormimos. Si tienes problemas de digestión, circulación o retención de líquidos, intentar cambiar gradualmente de postura podría ser un pequeño ajuste con grandes beneficios para tu salud.